Pintura primitiva

Pintura acrílica de metros de ancho por 1,5 metros de alto, sobre bastidor de madera.

Esta obra casi primitiva fue realizada pensando en las tecnologías que nacen de las inter-relaciones entre culturas e individuos.
A primeras parece una obra abstracta pero si prestamos atención podemos ver figuras que aparecen sugestivamente. Destacándose la calavera como símbolo de la inevitable muerte.
 Hay un mensaje de fondo, que es el de las actividades humanas; que ante la muerte física de sus realizadores, para ellos pierden un sentido personal de pertenencia ante ellas, pero terminan siendo un legado tangible temporal para los que aún viven en este plano de la realidad.
En resumen: la vida es una locura.